domingo, 15 de julio de 2012

epilogo

EPíLOGO DE LA ILIADA


Así finaliza el último canto de la Iliada, el poema épico más antiguo de la literatura europea.
En la "Etiopide" de Aretino de Mileto (700 a.C.), conocida por un resumen posterior, se describe el final de la Guerra de Troya con el incendio de la ciudad y la muerte de Aquiles. Muerte anunciada una y otra vez en la Iliada. Poseidón y Apolo, indignados por el trato que el héroe dio a Héctor después de matarlo, ayudaron a Paris a que acertara en disparar una flecha contra el vulnerable tobillo de Aquiles. La flecha atravesó el tendón y Aquiles ¿murió?. Tras lo cual se desencadenó un encarnizado combate alrededor del cadáver, hasta que una tormenta, enviada por Zeus, permitió recatarlo. Aquiles fue llorado durante dieciséis días por las nereidas y por las nueve musas, mientras entonaban cantos fúnebres. El día decimoctavo, quemaron el cuerpo en la pira y sus cenizas fueron mezcladas con las de Patroclo y enterradas en el cabo Sigeo, que domina el Helesponto. En el cercano poblado de Aquileón construyeron un templo, en donde se erigió una estatua que le representaba llevando un pendiente de mujer. Fue el héroe preferido de los griegos y considerado como un semidiós, al que se rendía culto en toda Grecia en las fiestas Aquileas de primavera, y sus azañas fueron recogidas por muchos escritores. En la Odisea Ulises visita a Aquiles en los infiernos. En el habla común, Aquiles es sinónimo de hombre invulnerable, valiente e intrépido y su imagen ha sido reproducida por incontables artistas de la antigüedad y modernos. Entre los que se cuentan pintores como Delacroix, Regnault, Rubens, Ingres, Gerard etc., y numerosos dramaturgos. En 1687 se escenificó Achilles y Polixene en los teatros y, en 1735, Achiles y Deidamie, en la ópera. Deidamia fue uno de sus primeros amores y de ellos nació su hijo Neoptólemo.
En el plano social, algunos autores consideran la muerte de Aquiles como un símbolo del fin de una época, la del ocaso de los dioses míticos. En el plano psicológico, el pie es un símbolo, según Jung, se halla en contacto con la realidad, el suelo la tierra. Pero también es a menudo, un símbolo fálico. Comporta un punto vulnerable tocado por la vida maternal, en virtud de la cual se debilita la fortaleza del hombre. El disfraz femenino del héroe quizás representa la necesidad de desarrollar la parcela femenina presente en la personalidad de cada hombre viril, o tal vez signifique la ambivalencia sexual de Aquiles, mostrada en su apasionada inclinación hacia Patroclo.

miércoles, 27 de junio de 2012

EL VIEJO Y EL MAR

ERNEST HEMINGWAY.- Ernest Miller Hemingway (Oak Park, Illinois, 21 de julio de 1899Ketchum, Idaho, 2 de julio de 1961) fue un escritor y periodista estadounidense, y uno de los principales novelistas y cuentistas del siglo XX. Ganó el Premio Pulitzer en 1953 por El viejo y el mar y al año siguiente el Premio Nobel de literatura por su obra completa.
ARGUMENTO.- La obra trata sobre un pescador, ya anciano, que se encuentra en una época en la que recuerda su vida pasada con amargura ya que se encuentra falto de suerte y con las fuerzas muy reducidas para seguir con su labor. El joven que ha estado trabajando con él, hasta que sus padres se lo han retirado por su mala racha, sigue siempre dispuesto a ayudar, cuidar y aprender de la experiencia del viejo, a pesar de que con su nuevo patrón suele obtener abundante pesca.
Cuando los personajes están establecidos, nos adentramos en la aventura del viejo, que, tras 84 días sin lograr pescar nada, se adentra solo en el mar y finalmente encuentra un pez enorme, que solucionaría todos sus problemas, y que le devolvería la gloria de sus tiempos pasados. Tras mucho luchar y sufrir, consigue hacerse con el pez, que es incluso mayor que la propia barca. Durante toda su lucha, vemos como recuerda y echa de menos al joven que le ayudaba, y también recuerda sus épocas de joven.
Durante el camino de regreso a casa, el viejo se encuentra con multitud de tiburones, quienes poco a poco van devorando al pez, y lo van dejando sin carne.
Cuando el viejo regresa, el pez está totalmente irreconocible, los tiburones se han comido todas sus entrañas y ya no queda nada. A pesar del aparente fracaso, el viejo, gracias a su hazaña, recupera el respeto de sus compañeros y refuerza la admiración del joven que decide volver a pescar con él.